4 Formas de que los niños aumenten su rendimiento deportivo

Los niños de la sociedad actual, se ven inundados de estrés, clases particulares, actividades extraescolares, disminución de la actividad física, comida rápida y las vídeoconsolas; todo ello hace que los niños, hoy en día puedan llegar a rendir menos en los deportes.

Como padres o entrenadores debemos inculcar en ellos hábitos saludables y volver a los pilares básicos de una forma de vida activa y sana.

Dormir bien y volver a soñar

Según la Fundación Nacional del Sueño (en Estados Unidos) los adolescentes entre 10 y 17 años necesitan dormir entre 8.05 y 9.25 horas de sueño por noche, sin embargo los niños duermen de media entre siete o siete horas y media.

Esto se debe a la escuela, los estudios, las actividades extraescolares y el deporte, es evidente que con todas estas cosas los niños necesitan restar tiempo algún sitio y al final lo que terminan haciendo, es coger el tiempo que les falta del que les correspondería a dormir.

Todos sabemos que una falta de sueño extrema causa malhumor, somnolencia, pero los niños, esta pequeña falta de sueño repercute en algo que no podemos ver, la hormona de crecimiento.

Durante el sueño, la hormona de crecimiento, se libera para reparar músculos y tejidos, formar hueso, quema grasa, en definitiva para para la recuperación del cuerpo. Sin embargo la falta de sueño, lo que hace es que aumente la producción de cortisol, conocida comúnmente como la hormona del estrés, ella es la causante de inhibir la recuperación, aumentar la resistencia insulina y a consecuencia aumentar el peso, también baja las defensas y la densidad ósea.

Además, un niño cansado es un niño con problemas para memorizar y aprender nuevas cosas.

Por lo tanto, en el atleta en crecimiento es súper importante que se respeten las horas de sueño, como días de 25 horas no se pueden inventar, habrá que sacrificar tiempo de otras cosas u organizarnos mejor.

Sal a la calle y ponte a jugar: entrenamiento cruzado

En muchos casos, los niños se dedican únicamente a un deporte, esto se debe a que salvo los días en que tienen pautado entrenamiento, los pasan en casa jugando con la videoconsola y no sale nada a la calle a jugar con otros niños como se hacía antes. Por lo tanto estos niños no combinan su actividad física con otros deportes que no sea en el que compiten.

Cuando un niño, sólo entrena un deporte, al final se especializa en determinados movimientos repetitivos que lo que pueden causar a la larga es algún tipo de lesión.

Por eso es súper importante que los niños vuelvan a salir a la calle y practicar con sus amigos otros deportes, si el niño juega a fútbol, cuando sale con sus amigos un día igual toca baloncesto, otro a correr, tal vez a la piscina o simplemente sale a la calle para jugar a la pilla; esas actividades hacen que el niño active determinadas fibras musculares que no trabaja en su entrenamiento diario de fútbol.

Además está comprobado que el entrenamiento cruzado ayuda al joven atleta a obtener un rendimiento mayor, además esto ayuda al cuerpo a recuperarse adecuadamente.

Nutrición, hay que comer bien

Por mucho que pasen los años, la comida rápida nunca va a sustituir a la dieta tradicional y un joven atleta necesita hidratos de carbono, proteínas y grasas, en las proporciones adecuadas, las cuales no se encuentran en los menús ofrecidos por las cadenas de comida rápida.

Además, la comida rápida, tiene más aditivos y conservantes, que no benefician en nada a la alimentación diaria de nuestro pequeño atleta.

Hidratación y no sólo de refrescos

El agua es súper importante para nuestro metabolismo y para prevenir la deshidratación, es un factor clave para el rendimiento deportivo.

Entre 55 y 70% nuestro cuerpo es agua, un deportista produce más calor y si no está correctamente hidratado no podrá regular la temperatura y esto se traduce en posibles lesiones.

Un niño es menos capaz de identificar los signos de deshidratación, sobre todo si bebe refrescos en vez de agua, por eso será tarea del entrenador asegurarse de que los deportistas durante la actividad se mantienen hidratados y a poder ser con agua.

Con esto, existe el gran debate y la pregunta del millón es, ¿cuánta agua se debe beber?, existen varios estudios que han intentado determinar la cantidad exacta, pero realmente lo más importante es beber antes de que aparezca la sensación de sed, siendo la cantidad de agua ideal variante según la actividad y las condiciones en la que la realicemos.

Volver a los básicos

Seguir estos cuatro puntos, significa volver a lo básico, algo que en muchas ocasiones estamos pasando por alto, intentamos buscar fórmulas mágicas para que los jóvenes rindan más, cuando a veces estos pequeños cambios tan básicos les ayudarán a ser mejores deportistas.

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