¿Funcionan las plantillas personalizadas para corredores?

Respondiendo a las dos preguntas planteadas en el titular, las plantillas funcionan para casos en los que se necesitan (así de simple) y son recomendables en aquellas personas que tienen una carga elevada de kilómetros en sus entrenamientos semanales y en aquellas personas que precisan corregir un defecto severo en la pisada o un defecto biomecánico (como por ejemplo una asimetría excesiva de longitud de piernas).

Plantillas estándar y plantillas personalizadas.

Antes de empezar a indagar en la funcionalidad de las plantillas hay que diferenciar entre las plantillas estandar y plantillas correctoras personalizadas (ortesis). Las primeras son plantillas producidas en masa que cumplen unos parámetros preestablecidos para mejorar las molestias causadas por unos problemas comunes como la pronación, o la supinación leve. Es decir, son plantillas que no se adaptan exactamente al problema peculiar de cada usuario. Una misma plantilla no tiene porqué funcionar igual para dos personas que tengan pronación ya que existen varios grados de esta. Pueden  funcionar para correcciones leves y en realidad son recomendables para estos casos ya que suelen ser más económicas (como todos los productos producidos en masa). Podemos decir que las plantillas estándar tienen una utilidad acomodativa. Hay que tener en cuenta que las propias zapatillas de running pueden corregir esos problemas ya que se fabrican para probadores y supinadores.

Por otra parte tenemos las plantillas personalizadas creadas por especialistas que evidentemente corrigen exactamente el problema con una mayor eficacia que las estándar ya que se fabrican tomando los parámetros exactos que deben corregir. Por lo tanto, las plantillas ortesicas tiene una utilidad funcional, ya que su principal objetivo es modificar las características estructurales y funcionales del sistema óseo para reducir un dolor o molestia específica.

¿Pero realmente funcionan?

Existe carencia de datos reveladores al respecto. De hecho, puedes haber oído a muchos decir que desde que usan la plantilla, ya no sienten dolor. Otros te dirán que realmente no sentían dolor pero que desde que usan las plantillas, tienen mayor rendimiento en los entrenamientos. Pero existe un tercer grupo de personas que puede decirte que en realidad, siguen sintiendo las mismas molestias o incluso más pero con 120€ menos en su bolsillo.

La relación entre el origen de las lesiones del corredor y la biomecánica es complicada. Una lesión, además, puede venir provocada por características del terreno donde se practique, de una mala pisada, de una mala alimentación, por el sobreentrenamiento o de una complicación por un problema de salud.

Los escasos estudios dedicados a probar la funcionalidad de las plantillas, muestran reiteradamente una evidencia: lo que funciona para un corredor no funciona necesariamente para otro.

La respuesta más común de los estudios actuales es que simplemente debes utilizar un calzado con el que te sientas cómodo. Puede parece una obviedad pero hay muchos errores (sobre todo en principiantes y amateurs) a la hora de elegir el calzado, ya que muchos pecan de comprarse unas zapatillas de gama alta para corredores de ritmos inferiores a 4:30 con menos amortiguación y un drop inferior a 8 mm., pesando más de 85 kg y sin saber ejecutar correctamente la técnica de carrera. Y lo hacen simplemente porque (por una extraña razón) quieren parecer más “pro”. Por lo tanto, en estos casos, las lesiones probablemente, no provendrán por una problema biomecánica y unas plantillas no lo solucionarían.

Dicho esto, si te dejas aconsejar por un buen profesional del sector, probablemente tengas más posibilidades de encontrar el origen del problema. No vallas directamente a por las plantillas porque tu vecino te ha dicho que conoce a uno que se las compró y ahora ya no le duele la rodilla.

¿Has probado plantillas? ¿Te funcionan? Cuéntanos tu caso porque nos interesa conocer tu opinión.

 Imagen: walkerzstore.com

 

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